Escrito por Ayuntamiento de Lardero.
Lardero cuenta con uno de los cementerios civiles más singulares de España. Se trata del cementerio civil de “La Barranca”, creado en 1979 (tras la cesión del terreno por parte de un vecino de la localidad) como memorial de las más de 400 personas que fueron asesinadas en el inicio de la Guerra Civil y cuyos cuerpos fueron depositados en fosas comunes en el barranco de Barrigüelo, en el término municipal de Lardero.
El Memorial “La Barranca” forma parte del patrimonio de La Comunidad Autónoma de La Rioja desde 1980 y, en la actualidad, está gestionado en colaboración con la Asociación “La Barranca”.
MEMORIAL LA BARRANCA
Este lugar, la dehesa de Barrigüelo, conocido popularmente como La Barranca, fue el terrible escenario elegido para asesinar, entre septiembre y diciembre del año 1936, a algo más de 400 personas, riojanos en su mayoría, asesinados por defender o simplemente vivir los valores que representaba la Segunda República: Libertad, Democracia y Justicia Social.
Nuestras “mujeres de negro” (madres, viudas, hijas y hermanas de los asesinados), desafiando la represión del régimen franquista, mantuvieron siempre con su tesón y su presencia, la memoria del lugar. El 1º de mayo del año 1979, sobre las tres fosas comunes, se levantó este hermoso Memorial para dignificar esta tierra, donde nunca falta un recuerdo, un homenaje y una flor, convirtiéndose en unas, por no decir la primera, de las múltiples Fosas Comunes que se reconocieron y dignificaron en nuestro País.


El 1 de noviembre de 2008, la Comisión de Amigos y Familiares de la Barranca, se constituyó La Barranca, Asociación por la Preservación de la Memoria Histórica en La Rioja. Una Asociación que además de seguir cuidando este espacio, pretende ayudar igualmente a la conservación de otros monumentos y recuerdos a los asesinados en cualquier punto de La Rioja, impulsando además el estudio, recuperación en su caso y preservación de la Memoria Histórica y Democrática, con el objetivo de que aquellos hechos nunca jamás puedan repetirse, y de que el sacrificio de tantos miles de personas no sea en vano.
La escultura que recibe a los visitantes forma parte del Memorial desde su inauguración. Es obra del escultor Alejandro Rubio Dalmati (Chillán, Chile, 1913 – Logroño, 2009) galardón a las Bellas Artes Riojanas del año 2000. Rubio Dalmati, que fue detenido y estuvo en la cárcel de Logroño durante los primeros meses de la sublevación, supo expresar con esta obra la crueldad y el dolor de aquellos hechos, convirtiéndola, al mismo tiempo, en un impresionante grito contra la sinrazón.
En su escultura, símbolo y homenaje de todas las víctimas de la represión en La Rioja, el autor agolpa los cuerpos de hombres y mujeres que claman al cielo:
“Este horror ya fue… 1936.
Hoy no queremos odio
ni venganza, pero sí dejar
testimonio para que estas
locuras no se repitan. 1979″
En el interior del recinto, además de los listados con los asesinados aquí y en toda La Rioja, se encuentra otra escultura, titulada Las Mujeres de Negro, obra de Óscar Cenzano (Logroño, 1954), inaugurada el 1 de noviembre de 2011 en homenaje a aquellas mujeres que son la semilla de la que nació la Asociación La Barranca.
Desde abril del año 2016, también es posible contemplar una gran pintura mural que representa un mapa de España, que nosotros llamamos El Mapa de los Presos, rescatado de la plaza de toros de Logroño antes de su demolición en el año 2002 y que fue pintado cuando el coso taurino fue utilizado como campo de concentración para prisioneros de guerra republicanos entre los años 1937-1939, único recuperado de los diversos Campos de Concentración existentes en España.


Escrito por Ayuntamiento de Lardero.
Está situado a la salida del pueblo, en dirección a Entrena. En el año 1548 el cantero Pedro DE LANDAETA contrataba con Pedro y Hernando REDONDO las primeras obras de este crucero y en el año 1628 el arcediano Juan VICENTE encargó al cantero Juan DE LA RIVA la construcción de un humilladero a la salida de la villa de Lardero; este humilladero debía hacerse donde se encontraba una columna con un Cristo, posiblemente el mismo crucero encargado en el año 1548 al citado Pedro DE LANDAETA y en el que se debía colocar un escudo de armas.
El templeta del siglo XVII es de sillería; está abierto por los cuatro lados. La base de la columna la componen cuatro gradas que deben de ser de la misma época que la columna original, del siglo XVI; dicha columna está en la Basílica de San Marcial, figurando en la misma un escudo del siglo XX.


